El legado de Francisco aún marca a la Iglesia Católica. El pontificado de doce años de Jorge Bergoglio dejó una impronta determinada por la apertura, el diálogo y una política de Iglesia “en salida” que trasciende fronteras. León XIV asumió el mando en un contexto atravesado por los desafíos heredados y proyectando continuidad de muchas directrices propuestas por Francisco. La figura del papa argentino continúa siendo central para fieles y observadores en todo el planeta, en especial en su país de origen.

Héctor Garabal, especialista en el Vaticano, dialogó con Infobae en Vivo A las Nueve. En detalle explicó las claves del pontificado del papa Francisco y las causas que impidieron su regreso al país. “Yo creo que ha sido un pontificado breve, de doce años, pero ciertamente con una impronta muy fuerte, la Iglesia en salida”, explicó el especialista.

Al mismo tiempo precisó que “el legado que el Papa dejó y que León XIV está asumiendo” permite pensar a la Iglesia como "una especie de hospital de campaña que recibe absolutamente a todos”. En este sentido Garabal destacó la apertura como el sello más visible de la gestión papal, sumada a otras reformas de fondo: “Además de todo su magisterio, además de una cantidad enorme de propuestas que el Papa ha llevado adelante, porque ciertamente las cosas para las cuales fue elegido en su momento el Papa las implementó todas”.

Los logros y desafíos en el Vaticano

Durante la etapa de Francisco, la Iglesia enfrentó problemáticas de profundo impacto internacional. Garabal recordó los principales ejes: “Se hablaba del tema de los curas pederastas, el drama de la pederastia en la Iglesia, el Papa lo asumió con valentía”. En el ámbito económico, resaltó las reformas implementadas por el pontífice: “El Papa lo hizo y hoy es uno de los lugares más seguros económicamente del mundo y valorado con los más altos estándares internacionales”.

La escucha dentro de la institución también definió el magisterio de Francisco: “El Papa convocó a un consejo de cardenales y se reunía periódicamente con ellos”. Garabal subrayó que “esa impronta de la Iglesia en salida es tal vez la más fuerte que ha dejado y lo estamos viendo en la Iglesia en Argentina y en el mundo”.

Francisco, incluso en condiciones de salud adversas, mantuvo su espíritu activo. “Las razones de salud lo hicieron después tener una salida limitada y no podía hacer tal vez lo que más le gustaba, que era salir y caminar”, precisó el especialista. Sin embargo, la política de puertas abiertas y la voluntad de diálogo persistieron a lo largo de su gobierno pastoral.

Las razones de la ausencia papal en Argentina

El viaje de regreso de Francisco a la Argentina resultó uno de sus grandes pendientes. “Yo creo que él lamentó no haber venido al principio, y creía que no estaban dadas las condiciones y ciertamente él quería venir el año pasado. Estaba todo previsto para que el año pasado pudiera venir. Lamentablemente, su fallecimiento hizo que, que se frenara”, explicó Garabal sobre las motivaciones.

Hubo varios momentos en que se barajó la visita, pero factores coyunturales lo impidieron. Uno de ellos fue el episodio de la carta filtrada donde el Papa expresaba su preocupación por la situación en Argentina y México, generando malestar diplomático. Garabal explicó: “La idea era venir a la Argentina y lamentablemente se filtró una carta donde el papa hablaba de que tenía miedo que la Argentina se mexicaneara y eso causó un malestar enorme en México”.

Otra oportunidad frustrada se vinculó con el debate sobre el aborto en Argentina. “Para el papa no era ese el año para venir. Era otro momento”, dijo Garabal. La visita a Chile también influyó en el cronograma: “Cuando el Papa visitó Chile, que la idea era hacer Argentina, Uruguay y Chile, lamentablemente en este último se adelantan las elecciones presidenciales y entonces el Papa tiene que pasar la visita para los primeros días de enero de ese año”, contó.