Un informe económico reveló que un maestro de grado de jornada simple cobró poco más de un millón de pesos de bolsillo en junio, quedando a $429.398 de alcanzar la línea de pobreza. El poder adquisitivo del sector se desplomó un 52,3% desde septiembre de 2023.
La realidad económica golpea con dureza al sector educativo en la provincia de San Luis. Un reciente informe expuso la crítica situación salarial que atraviesan los educadores puntanos: el sueldo de un docente de grado con jornada simple apenas alcanza para cubrir el 70% de la Canasta Básica Total (CBT) regional.
De acuerdo con los datos publicados por el economista Norberto Itzcovich, en junio de 2026, el salario mensual de bolsillo de un maestro fue de $1.012.511. Si se tiene en cuenta que la canasta básica para una familia de cuatro integrantes se ubicó en $1.441.909, a un docente le faltaron exactamente $429.398 en un solo mes para no caer bajo la línea de pobreza.
El desglose salarial expone otro de los históricos reclamos gremiales: del millón de pesos que percibe el trabajador, el sueldo básico representa apenas $254.407 (una cuarta parte del total), mientras que el resto se compone de sumas fijas y adicionales que no impactan de lleno en el aguinaldo ni en la jubilación.
La mayor caída del país
El dato más alarmante radica en la pérdida del poder adquisitivo. Descontando la inflación regional, el salario docente puntano sufrió una estrepitosa caída del 52,3% respecto a septiembre de 2023. En otras palabras, hoy el mismo sueldo compra poco más de la mitad de lo que compraba hace menos de tres años.
Estos números coinciden con relevamientos nacionales y sindicales. Un estudio reciente ubicó a San Luis como la provincia con mayor caída del salario real docente de todo el país entre 2023 y 2026. Esta situación empuja a cientos de maestros a tener que endeudarse, buscar otros trabajos o dar clases particulares simplemente para poder llegar a fin de mes y cubrir las necesidades básicas de sus familias.