El crecimiento es exponencial: en solo dos años, las denuncias vinculadas a herramientas de Inteligencia Artificial pasaron de 4.700 a superar el millón y medio. Las fuerzas de seguridad advierten que están al límite y sin recursos ante esta nueva modalidad de explotación digital.
Un salto estadístico aterrador
Lo que comenzó como una preocupación tecnológica se convirtió en una crisis humanitaria. Según el Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados (NCMEC), las cifras no dejan lugar a dudas sobre la gravedad del asunto. Mientras que en 2023 se registraron menos de 5 mil denuncias conectadas a la IA, el año 2025 cerró con un volumen que supera el millón y medio de casos.
¿Cómo operan los agresores?
La investigación revela que las herramientas de IA son utilizadas en dos frentes principales:
- Chatbots y manipulación: Plataformas de chat son empleadas para crear guiones de manipulación o alimentar fantasías criminales.
- Generación de material: El punto de partida suelen ser fotos públicas en redes sociales. Imágenes que padres suben a Facebook o Instagram son recolectadas por algoritmos para generar contenido de abuso sintético.
Autoridades desbordadas
El gran problema radica en la capacidad de respuesta. Las fuerzas de seguridad a nivel global denuncian estar trabajando al límite de sus posibilidades, sin el presupuesto ni el equipamiento tecnológico necesario para rastrear este volumen masivo de delitos generados por máquinas. La prevención y la privacidad en redes sociales aparecen hoy como las únicas barreras efectivas mientras la justicia intenta ponerse al día.