El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que la inflación de marzo se ubicará por encima del 3%, en una señal que confirma una nueva aceleración en los precios tras el 2,9% registrado en febrero.

Según explicó el funcionario, el aumento estaría impulsado principalmente por subas en combustibles y educación, factores que ya habían sido advertidos por el propio Gobierno en las últimas semanas.

A pesar de este escenario, Caputo buscó transmitir tranquilidad y aseguró que la tendencia comenzaría a revertirse a partir de abril. En esa línea, sostuvo que el proceso de desinflación “va a continuar”, aunque reconoció que pueden aparecer meses con datos menos favorables.

Las estimaciones oficiales y privadas coinciden en que el índice de marzo rondará entre el 3% y el 3,3%, en parte por el impacto de aumentos en combustibles y alimentos, en un contexto también atravesado por factores internacionales como la suba del petróleo.

De hecho, dentro del propio equipo económico admiten que el dato no será positivo, aunque mantienen la expectativa de que se trate de un movimiento transitorio. 

Mientras tanto, el Gobierno sostiene su hoja de ruta y descarta cambios en la política económica, incluso frente a señales de desaceleración más lenta de lo esperado. En ese contexto, la apuesta oficial vuelve a estar puesta en que los próximos meses muestren una mejora más clara en la dinámica de precios.

El dato final será publicado por el INDEC en las próximas horas y marcará un nuevo termómetro para evaluar el rumbo económico.