Esteban Ariel Alba confirmó su desvinculación del SEMPRO. Su salida se da en un clima de extrema tensión por las reiteradas quejas ante la falta de móviles en las calles, contrastando con el anuncio oficial de 2025 sobre la compra de 26 unidades por más de $4.360 millones.
Un despido que enciende las alarmas
La salud pública de San Luis vuelve a estar en el ojo de la tormenta. En las últimas horas, Esteban Ariel Alba, trabajador del Sistema de Emergencias Médicas Provincial (SEMPRO), afirmó haber sido desvinculado de su puesto. Su salida no pasa desapercibida, ya que ocurre en uno de los momentos más críticos y cuestionados del servicio de emergencias en la provincia.
El despido del trabajador se suma a un malestar generalizado que viene creciendo tanto puertas adentro del sistema de salud como en la comunidad, que sufre a diario las demoras en la asistencia médica ante urgencias.
¿Dónde están las ambulancias millonarias?
El caso de Alba volvió a poner sobre la mesa la principal queja de los vecinos y del personal sanitario: la alarmante falta de unidades operativas en las calles. Esta escasez de móviles resulta incomprensible para gran parte de la sociedad si se repasa el archivo reciente del Gobierno provincial.
Cabe recordar que, durante el año 2025, la gestión oficial anunció con bombos y platillos una inversión histórica para el área de salud: la compra de 26 nuevas ambulancias por un monto que superó los 4.360 millones de pesos.
Sin embargo, a pesar de semejante desembolso de fondos públicos, la realidad en las calles muestra una cara muy distinta. Las críticas apuntan a que el servicio de emergencias sigue trabajando al límite de su capacidad, con pocos móviles disponibles para cubrir la creciente demanda de la población.
Un servicio esencial bajo la lupa
La desvinculación de Alba y el reclamo por las unidades faltantes exponen una crisis estructural que exige respuestas urgentes. Mientras el personal de salud hace malabares para brindar asistencia, la ciudadanía de San Luis sigue preguntándose por qué, tras una inversión multimillonaria, el SEMPRO no logra garantizar una cobertura rápida y eficiente frente a las emergencias.