Miguel Vázquez, de 36 años, transformó el negocio familiar en el Ueno Bank y soñaba con llegar a Wall Street. Tras el cierre de la entidad financiera por falta de liquidez, terminó detenido en medio de un escándalo que provocó la caída del propio presidente.

Miguel Vázquez pasó, en cuestión de días, de ser considerado un prodigio de las finanzas a convertirse en el protagonista del mayor escándalo financiero e institucional de Paraguay. Con apenas 36 años, el triatleta, piloto aficionado y heredero que soñaba con crear el primer "unicornio" de su país para cotizar en la Bolsa de Nueva York, se encuentra actualmente en prisión tras el cierre de su banco.

El Banco Central de Paraguay ordenó la clausura del Ueno Bank por severos problemas de liquidez, una medida que dejó a millones de ciudadanos sin poder acceder a su dinero. La onda expansiva del colapso fue colosal, ya que el Estado paraguayo tenía depositados en la entidad más de 800 millones de dólares (una cifra récord que incluía recursos de la agencia de seguridad social).

De los microcréditos a "The Matrix"

La historia empresarial de Vázquez es particular. Él mismo se definió como la "tercera generación" y heredero de un negocio que supo expandir. Tomó el control de Credicentro, una financiera de microcréditos impulsada por su padre, y en 2023 logró convertirla en el Banco Ueno.

El éxito inicial fue meteórico: a principios de este año, la entidad llegó a estar valorada en casi 470 millones de dólares. El estilo de liderazgo de Vázquez apuntaba a la modernidad de Silicon Valley. De hecho, la sede central en Asunción era conocida como "The Matrix" y emulaba las oficinas de Google, contando con paredes de cristal, salas con tableros de ajedrez, mayordomos y chefs privados para los ejecutivos.

Impacto político y un futuro incierto

El derrumbe del banco no solo arrastró a su fundador, sino que generó una crisis institucional sin precedentes. La estrecha relación entre el banco y el presidente Santiago Peña (quien había invertido en empresas del grupo de Vázquez y defendió los masivos depósitos estatales en Ueno) desencadenó amenazas de juicio político y forzó la posterior renuncia del mandatario.

Mientras tanto, Vázquez espera su futuro tras las rejas bajo la figura de prisión preventiva. Aunque su abogado aseguró en medios locales desconocer los detalles exactos de los cargos que se le imputan, el "banquero millennial" enfrenta hoy el reclamo de una nación entera que exige respuestas y la devolución de sus ahorros.