Los datos oficiales del INDEC confirman un escenario catastrófico para el sector manufacturero. Con una caída del 8,7% interanual en febrero, sectores clave como el automotriz y la maquinaria están paralizados, mientras el consumo interno se pulveriza.

La "V" que nadie ve: La industria en su peor momento

Mientras el Gobierno Nacional intenta instalar la idea de que la economía está saneada, los números de la calle cuentan una historia muy distinta. El Índice de Producción Industrial manufacturero (IPI) registró en febrero su octava caída consecutiva, acumulando una baja del 6% en lo que va del primer bimestre de 2026. Se trata de un retroceso que devuelve a la actividad a niveles de hace dos años, borrando cualquier rastro de crecimiento.

La asfixia es generalizada: 14 de las 16 divisiones industriales presentaron números negativos. El modelo de "colonia importadora" que denuncia la oposición parece estar ganando terreno frente a una producción nacional que languidece por falta de demanda y costos de energía impagables.

Los sectores más golpeados

La crisis no perdona a los motores del empleo genuino. Entre los rubros que registraron las caídas más violentas se encuentran:

  • Maquinaria y equipo: -29,4%
  • Vehículos y autopartes: -24,6%
  • Textiles, cuero y calzado: -18,2%
  • Alimentos y bebidas: -6,9%

Un dato que asusta es la utilización de la capacidad instalada: en el sector textil, las máquinas están funcionando apenas al 24%. Es decir, el 75% de las fábricas textiles están paradas, una cifra que explica la ola de despidos y suspensiones que recorre el país y que golpea con fuerza a las plantas instaladas en San Luis.

¿Hacia dónde va el modelo?

Los analistas advierten que no hay indicios de rebote. Por el contrario, la política de apertura indiscriminada de importaciones y la destrucción del mercado interno están configurando una "reprimarización" de la economía, donde solo ganan el sector petrolero y el químico, mientras que la industria que genera trabajo masivo desaparece. "Es el peor febrero desde 2009", advierten los economistas, dejando en claro que el ajuste de Milei está pasando por encima de las fábricas.