Un impresionante desprendimiento de rocas en la famosa Kamehameha Highway dejó a la isla de Oahu partida en dos. El derrumbe, provocado por tormentas extremas, bloqueó el acceso a las playas más emblemáticas del North Shore.

Un rugido que paralizó la costa

Lo que parecía ser una tarde de lluvia intensa terminó en un escenario de peligro extremo en Hawái. Dos rocas de proporciones monumentales se desprendieron de una ladera y cayeron sobre la Kamehameha Highway, a la altura de Waimea Bay, la meca del surf mundial. El impacto fue tan violento que las autoridades tuvieron que clausurar de inmediato el tramo que conecta las localidades de Haleiwa y Kahuku.

El Departamento de Transporte de Hawái (HDOT) informó que el desprendimiento ocurrió tras el paso de un frente de tormentas ("Kona lows") que saturó el terreno, provocando la inestabilidad del cerro.

Operativo de emergencia y riesgo de nuevos derrumbes

Cargadoras frontales y equipos especializados trabajaron durante toda la noche para fragmentar los bloques de piedra, mientras los geólogos inspeccionaban la zona ante el temor de que más rocas sigan cayendo sobre los automovilistas. Para proteger una tubería de agua vital que pasa por debajo de la ruta, los operarios tuvieron que colocar placas de acero antes de empezar a remover los escombros.

Actualmente, la situación es crítica: solo se ha podido habilitar un carril de emergencia con tránsito alternado, lo que genera demoras de horas para los residentes y turistas.

Un plan millonario para evitar una tragedia

Las autoridades ya anunciaron que este evento obligará a una obra de emergencia que costará más de 20 millones de dólares. El plan incluye la instalación de mallas de acero de alta resistencia en toda la escalera para evitar que un futuro derrumbe termine en una fatalidad. Por ahora, el North Shore de Hawái permanece en estado de alerta mientras las máquinas siguen trabajando en el lugar.