El mandatario estadounidense avisó que impondrá un arancel a Reino Unido si el Gobierno británico mantiene la tasa sobre servicios digitales.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a criticar el impuesto sobre servicios digitales y amenazó con represalias comerciales. Desde el Despacho Oval advirtió que, si Londres mantiene la tasa, estudian aplicar un arancel a Reino Unido como contramedida y presionar por la eliminación del gravamen, según dijo a periodistas en una breve declaración.

Trump remarcó la postura ante la prensa: “Si no eliminan el impuesto, probablemente impondremos un gran arancel a Reino Unido”, afirmó en tono firme. Además subrayó: “No nos gusta que ataquen a empresas estadounidenses”, al sostener que la norma perjudica a las grandes tecnológicas que tienen sede y actividad internacional.

Detalle del impuesto digital de Estados Unidos a Reino Unido

El gravamen británico, aplicado de manera parecida en España, Francia, Italia, Austria y Hungría, cobra un 2% sobre ingresos de motores de búsqueda, redes sociales y mercados online que obtienen valor en el Reino Unido. La iniciativa busca tributar por donde se consumen servicios, no por donde se facturan las empresas.

Analistas advierten que la advertencia puede inflamar las tensiones comerciales entre aliados y abrir disputas en foros multilaterales. Trump justificó su postura con otra frase textual: “Tengo que proteger a este país”. A su vez señaló que, si corresponde, responderán con medidas equivalentes o incluso superiores para disuadir a gobiernos que aplican el impuesto. Otros gobiernos europeos impulsaron gravámenes similares

Varios gobiernos europeos impulsaron gravámenes similares para capturar ingresos digitales localizados por consumo, frente a la práctica de declarar utilidades en jurisdicciones con bajos tributos. Desde Washington, según fuentes, se evalúan alternativas: desde sanciones comerciales hasta aranceles puntuales que afectarían importaciones clave del Reino Unido si no cambia la normativa.

Las grandes tecnológicas, por su parte, manifestaron preocupación por la creciente fragmentación fiscal y el riesgo de represalias que encarecerían servicios. El Gobierno británico sostiene que la tasa busca que empresas que obtienen valor del mercado local contribuyan con una porción de sus ingresos; los sectores afectados incluyen publicidad online, motores de búsqueda y plataformas de comercio.