El expresidente de River Plate reavivó la polémica por el arbitraje. Cuestionó al capitán de Boca asegurando que "tiene derechos que otros no" y apuntó contra la gestión de Claudio Tapia por supuestos favoritismos.

Las repercusiones del Superclásico continúan dejando tela para cortar. Tras la polémica actuación del árbitro Nicolás Ramírez, el expresidente de River, Rodolfo D'Onofrio, volvió a alzar la voz y cargó con dureza contra el mediocampista y capitán de Boca Juniors, Leandro Paredes, a quien acusó de manejar los hilos del partido con total impunidad.

En declaraciones recientes, el exdirigente "Millonario" no se guardó nada al analizar la actitud de Paredes: "Maneja el partido porque tiene derechos que no tiene nadie. Le puede decir al referí ‘cagón’ dos o tres veces en la cara. Puede salir atrás del referí para que lo eche a Montiel. Puede pegar y que no le pongan la segunda amarilla. Es un vivo", disparó D'Onofrio.

Sin embargo, el expresidente reconoció que esa "picardía" es una ventaja competitiva en el contexto actual: "Me gustaría tener un 5 que haga lo mismo. Quiero lo mismo. Tiene que tener picardía. Si las cosas no se juegan limpias, tenemos que jugar ese partido. Si el referí es influenciable, habrá que hablarle al referí".

El dardo contra "Chiqui" Tapia y los "amigos" de la AFA

Lejos de limitar sus críticas al campo de juego, D'Onofrio también apuntó directamente contra la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), presidida por Claudio "Chiqui" Tapia. En un tono contundente, deslizó que existe un trato preferencial para ciertas instituciones: "Les va mal a quienes no son los amigos de ellos", afirmó.

Para cerrar, dejó una sugerente reflexión sobre la tabla de posiciones: "¿Quiénes son los tres primeros? Pensá un poquito. Juegan muy bien los tres, primero hay que decir eso, pero da la casualidad de que Boca, Rosario Central y Argentinos son los amigos".