El dato surge de un informe reciente de la consultora Zuban Córdoba y Asociados, difundido por medios nacionales.
📉 Caída en la imagen y aumento del descontento
El estudio muestra un escenario complejo para el Gobierno.
La desaprobación alcanza niveles elevados —superando el 60%— mientras que la aprobación se ubica apenas por encima del 34%.
Este deterioro en la percepción pública marca lo que analistas describen como un “momento bisagra” en la gestión libertaria, con señales claras de desgaste a mitad de mandato.
Además, el dato más significativo es el impacto dentro del propio electorado oficialista:
👉 4 de cada 10 votantes que eligieron a Milei hoy expresan decepción.
⚠️ Factores que explican el desencanto
El informe y distintos análisis coinciden en varios puntos que explican este cambio de humor social:
🔺Situación económica compleja, con pérdida del poder adquisitivo y dificultades para llegar a fin de mes.
🔺Incumplimiento de expectativas en sectores que esperaban una mejora rápida.
🔺Conflictos políticos y escándalos, que afectan la credibilidad del discurso “anti casta”.
En paralelo, otras mediciones reflejan una tendencia similar: la imagen presidencial viene cayendo de forma sostenida desde 2024, tras haber arrancado con niveles altos de apoyo.
Incluso informes recientes señalan que la desaprobación supera el 60% y que la aprobación se encuentra en mínimos históricos desde que asumió.
🧨 Clima social y político más tenso
El contexto general también suma presión al Gobierno. A la situación económica se le agregan:
🔺Investigaciones y denuncias que impactan en la confianza pública
🔺Mayor conflictividad política en el Congreso
🔺Creciente malestar social
Todo esto contribuye a un escenario donde el respaldo inicial comienza a fragmentarse, incluso dentro del núcleo duro de votantes.
🔎 ¿Cambio de tendencia o desgaste pasajero?
A pesar de los números negativos, el oficialismo aún conserva un piso de apoyo importante.
Sin embargo, el dato del 40% de votantes decepcionados plantea un interrogante clave:
👉 ¿Se trata de un desgaste momentáneo o del inicio de una pérdida más profunda de respaldo político?
La respuesta dependerá, en gran medida, de la evolución económica en los próximos meses y de la capacidad del Gobierno para recuperar la confianza de su propio electorado.