El Departamento General San Martín evidencia en los últimos tiempos una marcada falta de mantenimiento en rutas provinciales y caminos rurales, lo que se ha convertido en un problema crítico para la región.
La ausencia de señalización, el deterioro de las calzadas, los baches profundos y los tramos que se vuelven intransitables ante eventos climáticos afectan directamente a la producción agropecuaria, así como a la circulación diaria de vecinos, trabajadores y servicios esenciales.
En un departamento donde la actividad agropecuaria, la producción primaria y el transporte de insumos y mercaderías dependen casi en su totalidad de estas vías, el deterioro genera consecuencias económicas y sociales significativas. Los caminos rurales —en su mayoría de tierra— constituyen la columna vertebral del desarrollo productivo dentro de parajes aislados de la capital departamental y de las principales ciudades de la provincia.
Estas vías prioritarias permiten la salida de la producción local, el ingreso de servicios esenciales —patrulleros, ambulancias, bomberos— y la circulación cotidiana de trabajadores, estudiantes y familias enteras.
El deterioro actual incrementa los costos logísticos, dificulta el traslado de la producción, limita la competitividad regional y, en muchos casos, aísla parajes que dependen de estas rutas para acceder a salud, educación y seguridad.
La ausencia de un plan de mantenimiento regular, sumada a la falta de coordinación política entre los entes municipales y provinciales, ha llevado a que sean los propios vecinos y productores quienes deban realizar tareas mínimas de reparación para garantizar la transitabilidad.