El reciente título conseguido por la selección española en la Copa del Mundo 2026 quedó bajo la lupa tras una serie de denuncias. El Grupo de Copenhague detectó maniobras sospechosas y alertó sobre dos encuentros de "La Roja" ante Cabo Verde y Arabia Saudita, encendiendo las alarmas sobre la transparencia de la competencia.

La consagración de España en el Mundial 2026 sumó un capítulo impensado y rodeado de controversia. En las últimas horas, la noticia de presuntas irregularidades vinculadas a las apuestas deportivas sacudió el mundo del fútbol. Según reportes emitidos por el Grupo de Copenhague, una red independiente encargada de detectar posibles manipulaciones bajo el auspicio del Consejo de Europa, se emitieron siete alertas internacionales sobre el torneo, dos de ellas apuntando directamente a la selección campeona del mundo.

El informe pone el foco sobre movimientos inusuales y millonarios de dinero durante la fase de grupos. Uno de los partidos bajo sospecha es el sorpresivo empate 0 a 0 entre España y Cabo Verde. Los registros de la plataforma Polymarket indican que se apostaron cerca de 4,8 millones de dólares a que el conjunto europeo no lograría la victoria, un volumen de dinero que los organismos de monitoreo catalogaron como completamente atípico para ese mercado.

El segundo foco de la investigación recae sobre el triunfo de España por 4 a 0 ante Arabia Saudita. En este caso, la alerta se disparó tras un gol anulado a Ferran Torres. La intervención del VAR demoró más de tres minutos y medio en resolver la jugada y anular el tanto, una extensa revisión que fue catalogada como una "anomalía que merece un análisis adicional" debido a cómo impactó en las apuestas en vivo.

La postura de la FIFA

Mientras el debate crece y muchos hinchas ya hablan en redes sociales de un torneo bajo sospecha, la FIFA intentó llevar calma. El organismo rector del fútbol mundial aseguró que su Grupo de Trabajo de Integridad supervisó los 104 encuentros del campeonato y no encontró evidencias de manipulación de resultados ni actividades ilícitas. Sin embargo, el informe europeo ya está en el centro de la escena pública.

Cabe destacar que, según estimaciones del mismo análisis, durante el Mundial 2026 se apostaron alrededor de 240.000 millones de dólares, casi el doble de lo registrado en Qatar 2022, un factor que eleva la presión sobre los mecanismos de control del máximo ente del fútbol.