Se ordenaron procedimientos en entidades del centro porteño para rastrear operaciones vinculadas al detenido financista Ariel Vallejo. Los investigadores detectaron movimientos irregulares por más de 1,7 billones de pesos e intentos sistemáticos de ocultar fondos.
La investigación en torno a la firma Sur Finanzas suma un nuevo y millonario capítulo judicial. En las últimas horas, la Justicia ordenó una serie de procedimientos en dos entidades bancarias de la Ciudad de Buenos Aires con el objetivo de secuestrar documentación clave sobre las maniobras financieras de la empresa propiedad del detenido Ariel Vallejo.
Los requerimientos de información se llevaron a cabo en las sedes del ex Banco Industrial (actual Grupo BIND) y del Banco Hipotecario. Estas medidas se enmarcan en la causa que investiga presuntos delitos de lavado de activos, evasión y defraudación en Lomas de Zamora.
Movimientos sospechosos y fondos ocultos
El foco de los investigadores está puesto en el "respaldo financiero" que estas entidades le habrían otorgado a Sur Finanzas pese a presentar graves irregularidades. Según la acusación que lleva adelante la fiscal Cecilia Incardona, solo en una cuenta de la firma se detectaron movimientos por 1,73 billones de pesos entre enero de 2024 y octubre de 2025.
Además, la Justicia busca desentrañar las complejas maniobras que se habrían orquestado para ocultar el dinero una vez que estalló el escándalo y comenzaron los primeros allanamientos en diciembre de 2025. Para evadir los controles, el dinero ingresaba mediante transferencias fragmentadas, depósitos en efectivo y cheques, para luego ser derivado a cuentas de empleados, sociedades vinculadas o personas sin capacidad económica declarada. En este entramado, se detectaron operaciones superiores a los 1.000 millones de pesos realizadas por monotributistas o personas no inscriptas en impuestos.
Cabe recordar que el financista Ariel Vallejo se encuentra actualmente detenido por incumplir las condiciones de su libertad. La Justicia ya le incautó una importante flota de vehículos, incluyendo una Ferrari descapotable negra y autos de alta gama, que quedaron a disposición de la Corte Suprema.