En una entrevista concedida a la agencia AFP desde su refugio en la región del Chapare, afirmó que el gobierno del presidente Rodrigo Paz está "forzando una guerra civil" y advirtió que cualquier intento de capturarlo será resistido por sus seguidores.
Morales permanece oculto y con una orden de captura
Morales, de 66 años, permanece escondido desde hace varias semanas en su histórico bastión político del Chapare, en el departamento de Cochabamba, donde pesa sobre él una orden de detención por una causa vinculada a presunta trata de personas, acusación que el exmandatario rechaza y califica como una persecución política.
Durante la entrevista fue contundente:
"No me voy a rendir."
Además, sostuvo que una eventual intervención militar o policial "será resistida por los campesinos", aunque aclaró que no desea un enfrentamiento armado.
La advertencia sobre una posible guerra civil
El exmandatario responsabilizó directamente al Gobierno por la creciente tensión política.
Según Morales, la aplicación del estado de excepción y el despliegue de las Fuerzas Armadas podrían desencadenar un conflicto interno.
"Están forzando una guerra civil", afirmó, al tiempo que aseguró que las organizaciones campesinas e indígenas están preparadas para responder si intentan detenerlo.
Una crisis que ya lleva más de siete semanas
Bolivia atraviesa una profunda crisis económica y política.
Entre los principales datos:
Más de 50 días de bloqueos de rutas.
14 personas fallecidas durante las protestas.
Graves faltantes de combustible, alimentos y medicamentos.
Millonarias pérdidas económicas por la paralización del transporte y el comercio.
El presidente Rodrigo Paz declaró el estado de excepción para habilitar el despliegue de fuerzas de seguridad con el objetivo de liberar las rutas bloqueadas.
El Gobierno acusa a Morales
La administración de Rodrigo Paz sostiene que Morales impulsó y financió parte de las protestas para desestabilizar al Gobierno y evitar responder ante la Justicia.
El exmandatario negó esas acusaciones y afirmó que las movilizaciones responden al descontento social generado por la crisis económica, la inflación y la escasez de combustibles.
Contexto internacional
La crisis boliviana se agravó luego de la eliminación de subsidios a los combustibles, medida impulsada por el Gobierno para enfrentar el déficit fiscal y la escasez de dólares.
Diversos organismos y gobiernos siguen con preocupación la evolución del conflicto, mientras Estados Unidos manifestó públicamente su respaldo al presidente Rodrigo Paz.
Puntos clave
Evo Morales habló desde la clandestinidad en el Chapare.
Aseguró que el Gobierno "está forzando una guerra civil".
Confirmó que no piensa entregarse a la Justicia.
Bolivia acumula más de 50 días de conflicto social.
Las protestas dejaron 14 muertos y un fuerte desabastecimiento.
El Gobierno responsabiliza a Morales por las movilizaciones, mientras el expresidente lo niega.
Dato destacado
📌 Bolivia enfrenta su mayor crisis política y económica en cerca de 40 años. Tras más de siete semanas de protestas, el Gobierno logró comenzar a despejar los principales bloqueos de rutas, aunque la tensión continúa, mientras Evo Morales permanece oculto y bajo pedido de captura.