El gobernador de San Luis confirmó un incremento del 20% dividido en cuatro tramos. En las redes sociales, los trabajadores calificaron el 5% mensual como "una burla" que no alcanza para mitigar la crisis económica.

El reciente anuncio del gobernador de San Luis, Claudio Poggi, sobre una recomposición salarial del 20% para la administración pública ha desatado un fuerte malestar entre los trabajadores estatales. Lejos de ser recibido como un alivio frente a la pérdida del poder adquisitivo, la modalidad de pago encendió la polémica: el aumento se abonará en cuatro tramos del 5% cada uno durante los meses de julio, agosto, octubre y noviembre.

Desde el Gobierno provincial destacaron que esta medida, sumada al 10% otorgado a principios de año, eleva el incremento anual al 30%. Además, señalaron que este esfuerzo financiero se logra gracias al "ahorro" en los gastos del Estado, confirmando también que los beneficiarios del Plan de Inclusión pasarán de percibir $525.000 en julio a $600.000 en noviembre.

Sin embargo, para los empleados provinciales, los números no cierran. A través de las redes sociales, cientos de usuarios expresaron su frustración, argumentando que la inflación ya ha licuado sus ingresos y que un 5% mensual apenas alcanza para cubrir gastos mínimos en el supermercado.

La creatividad popular no tardó en bautizar la medida como las "minicuotas Poggi". Entre los comentarios viralizados, los puntanos definieron el anuncio como "una burla", "la miseria más grande que padece San Luis" y reclamaron que la sociedad "no necesita parches temporales, necesita dignidad".