La imputación no está directamente vinculada, por el momento, con la desaparición de la menor, pero abre nuevas líneas de investigación y reaviva los cuestionamientos de la familia materna hacia el accionar judicial.
De qué se lo acusa
Según trascendió, el hombre fue imputado el 20 de abril de 2026 en una causa iniciada en noviembre de 2024 por el presunto abuso sexual de una menor con discapacidad.
El caso avanzó luego de que la Cámara Gesell realizada a la víctima arrojara resultados positivos, lo que permitió formalizar la acusación.
Además, se conoció que existe otra denuncia en trámite por un hecho similar, lo que agrava su situación judicial.
Pese a la imputación, el acusado no se encuentra detenido, aunque tiene restricciones como la prohibición de salir de la provincia y la obligación de presentarse periódicamente ante la Justicia.
Impacto en la causa Guadalupe
El dato generó un fuerte impacto en la familia de la niña desaparecida.
La madre, Yamila Cialone, junto a sus representantes legales, solicitó que el abuelo paterno sea incorporado como sospechoso en la investigación principal.
La abogada querellante, Soledad Poma de Otaegui, señaló que esta situación “abre una puerta enorme” para revisar el caso y no descartar ninguna hipótesis.
Hasta ahora, el hombre no había sido investigado en la causa por la desaparición de Guadalupe, lo que generó sorpresa y críticas por parte del entorno familiar.
Incluso, desde la querella aseguran que, a partir de este nuevo elemento, el abuelo pasó a ser considerado uno de los principales sospechosos, aunque todavía no hay imputación formal en ese expediente.
Reclamos y cuestionamientos
La familia materna denunció falta de información y coordinación entre la Justicia provincial y federal.
También cuestionaron que no se les haya comunicado oportunamente la existencia de esta causa paralela.
En ese sentido, insistieron en la necesidad de revisar toda la investigación y profundizar las líneas que no fueron exploradas en su momento.
Una causa que sigue sin respuestas
A casi cinco años de la desaparición de Guadalupe Lucero, el caso continúa sin resolverse.
La aparición de esta nueva imputación vuelve a poner el foco sobre posibles responsabilidades dentro del círculo cercano y reabre interrogantes clave.
Mientras tanto, la familia insiste en mantener activa la búsqueda y reclama que se refuercen las medidas para obtener información que permita saber qué pasó con la niña.