🔥 Según reveló La Política Online, Karina Milei profundizó su avanzada contra el sector que responde a Santiago Caputo y ahora el campo de batalla es nada menos que el PAMI, una de las cajas más poderosas del Estado. 

El movimiento más reciente fue el desplazamiento del coordinador ejecutivo del organismo, una decisión interpretada dentro del oficialismo como un golpe directo al armado político de Caputo.

Pero el conflicto no terminaría ahí: las versiones indican que también estaría bajo presión Esteban Leguízamo, actual titular del organismo. 

El trasfondo de la pelea no es menor. El PAMI manejaría un presupuesto cercano a 1,4 billones de pesos para 2026, convirtiéndose en un espacio estratégico tanto por recursos como por capacidad territorial. 

Históricamente, la obra social de los jubilados fue considerada una estructura clave para construir poder político en todo el país. 

Dentro de la Casa Rosada, el esquema parece dividirse cada vez más entre dos polos. Por un lado, Karina Milei junto a los hermanos Menem y dirigentes de extrema confianza presidencial. Del otro, Santiago Caputo y el círculo técnico-político que ganó enorme influencia desde el inicio de la gestión.

 La tensión ya no se limita a diferencias estratégicas: empieza a impactar directamente en áreas sensibles del Estado. 

La disputa también salpica al Ministerio de Salud que conduce Mario Lugones, alineado con Caputo. En paralelo, sectores cercanos a Karina buscan consolidar mayor control sobre organismos descentralizados y estructuras con fuerte peso presupuestario. 

En los pasillos libertarios ya hablan de una “guerra fría” que dejó de ser silenciosa. 

Mientras públicamente el Gobierno intenta mostrar unidad, puertas adentro las operaciones, desplazamientos y reacomodamientos evidencian que el poder real está en plena disputa.
Y en el centro de esa batalla aparece nuevamente el PAMI: una estructura histórica donde política, presupuesto y poder territorial siempre caminaron de la mano.