El futuro de la principal ruta logística del país está en juego. Mientras el Gobierno avanza con los pliegos de licitación para el dragado y balizamiento, los sectores productivos encienden las alarmas por la competitividad de la región.
El motor de las exportaciones
La Hidrovía Paraná-Paraguay es la arteria troncal por donde circula casi el 80% de las exportaciones agroindustriales de Argentina. Por eso, el nuevo proceso de licitación para su mantenimiento y administración se ha convertido en el foco de atención de todo el sector económico, las provincias ribereñas y el Ejecutivo nacional.
¿Hacia una licitación exitosa?
Desde el Gobierno apuntan a una licitación transparente e internacional que permita modernizar la infraestructura fluvial, delegando en el sector privado las obras de dragado necesarias para el ingreso de buques de gran calado. El objetivo oficial es agilizar el comercio y optimizar la logística sin comprometer fondos del Estado.
El fantasma de los puertos vacíos
Sin embargo, del otro lado del mostrador, las cámaras empresariales y las autoridades provinciales advierten sobre los riesgos en la letra chica de los pliegos. El temor principal es que un diseño técnico deficiente o un aumento desmedido en el costo de los peajes fluviales termine encareciendo la producción nacional. Esto podría provocar que las navieras elijan otras rutas logísticas, restándole competitividad al país y dejando los puertos locales sin el volumen de actividad esperado. La tensión crece mientras corren los plazos para las definiciones oficiales.