El intendente de San Luis presentó este miércoles 40 nuevos contenedores y un camión para el centro de la ciudad, luego de más de dos años y medio de críticas sostenidas de vecinos y concejales opositores. El acto cerró el ciclo del relato de la "ciudad perfecta" que Hissa sostuvo durante meses.

Jorge Gastón Hissa presentó este miércoles 40 contenedores y un camión destinados a la recolección de residuos en el centro de San Luis. El acto marca la primera autocrítica pública del intendente desde que asumió, durante dos años y medio, su gestión negó que el sistema de recolección estuviera colapsado, mientras vecinos y legisladores opositores documentaban lo contrario.

 Concejales de la oposición mostraron en reiteradas sesiones y en redes sociales el estado de los contenedores existentes y la falta de regularidad en las rondas de recolección. Un problema que se extiende por casi todas las arterias del centro puntano.

El acto de presentación, sin embargo, arrancó con un dato que debilita el propio relato oficial. Hissa había anunciado la compra de 150 contenedores. Este miércoles se presentaron 40. La brecha entre lo prometido y lo entregado volvió a ser un rasgo del estilo de comunicación del intendente.

El movimiento no responde a una iniciativa propia de la gestión. La agenda la impusieron los vecinos con sus reclamos y la oposición con su visibilización. Hissa llegó tarde a un problema que fue suyo desde el inicio. Que ahora compre tachos de basura no cierra el debate sobre por qué tardó tanto.

El episodio también tiene costo político interno. Durante dos años y medio, la conducción municipal sostuvo públicamente que la ciudad funcionaba bien. Hoy, la compra de contenedores básicos es el símbolo más concreto del fin de ese relato. Lo que se vende como gestión es, en los hechos, una corrección tardía.