El megaoperativo se dio en el límite entre San Luis y Mendoza bajo la denominada “Misión Sarmiento”. La droga incautada equivale a más de 54 mil dosis y está valuada en 327 millones de pesos.
Un control clave en el límite provincial
La Policía de la Provincia de San Luis propinó un golpe certero a las redes de narcotráfico que intentan utilizar los accesos interprovinciales como rutas de traslado. En las últimas horas, durante un riguroso control vehicular y de personas realizado en el puesto fronterizo de Desaguadero —límite neurálgico con la provincia de Mendoza—, los efectivos lograron incautar un importante cargamento de estupefacientes de máxima pureza.
El procedimiento se llevó adelante en el marco de la “Misión Sarmiento”, un plan estratégico de saturación y control que la fuerza policial despliega en puntos críticos del territorio puntano para prevenir delitos federales y el tráfico de sustancias prohibidas.
El cargamento y su millonario valor
Según informaron fuentes oficiales vinculadas al procedimiento, los uniformados interceptaron un bolso sospechoso que, al ser requisado en profundidad, reveló contener un total de 14 paquetes rectangulares compactos (comúnmente denominados "ladrillos"). Tras someter la sustancia a los correspondientes reactivos químicos, el personal idóneo constató que se trataba de cocaína, arrojando un peso total que supera los 13 kilogramos.
Las estimaciones de la Dirección General de Lucha Contra el Narcotráfico exponen la magnitud del secuestro: la cantidad de sustancia incautada equivale a un aproximado de 54.512 dosis individuales, retirando del mercado ilegal un volumen destructivo de droga. En términos económicos, el cargamento representa una pérdida financiera de unos 327 millones de pesos para las organizaciones criminales.
Bajo la órbita de la Justicia Federal
Tras finalizar el labrado de actas y el pesaje oficial en el lugar, los elementos de prueba y las sustancias quedaron bajo la custodia y órbita del Juzgado Federal de San Luis. En estas horas, los investigadores se encuentran analizando diversas líneas de información, entre ellas el análisis de teléfonos móviles y hojas de ruta, para determinar con exactitud el origen geográfico del cargamento y cuál era el destino final planificado para su distribución.