Según distintos especialistas, existen varios factores que siguen presionando sobre los precios en la Argentina y dificultan que la inflación perforé rápidamente el piso del 2%.

Entre las principales causas aparecen:
♦️Aumentos en tarifas y servicios públicos.
♦️Subas en alimentos y productos básicos.
♦️Ajustes en combustibles y transporte.
♦️Correcciones de precios regulados.
♦️Expectativas inflacionarias todavía elevadas.

Además, economistas señalan que la salida del cepo cambiario parcial y la actualización de algunos precios que permanecían atrasados continúan generando presión sobre distintos sectores de la economía.

Desde el Gobierno de Javier Milei sostienen que el proceso de desinflación sigue avanzando y aseguran que el equilibrio fiscal, el control de la emisión monetaria y la estabilidad del dólar son claves para consolidar la baja de precios en los próximos meses.

Sin embargo, consultoras privadas remarcan que todavía existen riesgos importantes:
🔶La volatilidad cambiaria.
🔶El impacto de aumentos estacionales.
🔶La recuperación del consumo.
🔶Posibles tensiones internacionales que afecten energía y alimentos.

A pesar de estas dificultades, la mayoría de las proyecciones privadas esperan que la inflación continúe desacelerándose gradualmente durante el segundo semestre de 2026, aunque con un ritmo más lento que el observado durante los primeros meses del año.

Mientras tanto, el comportamiento de los precios sigue siendo uno de los temas que más preocupa a los argentinos, especialmente por el impacto directo sobre salarios, jubilaciones y consumo cotidiano.