Jacy Maranhão, capitán de Coritiba, protagonizó el gran blooper del fin de semana en el fútbol brasileño ante Chapecoense. En medio de la euforia, saltó los carteles publicitarios y terminó de lleno en el foso del vestuario. La secuencia terminó de la peor manera: abandonó la cancha con un esguince y el tanto fue invalidado.
Lo que debía ser un momento de pura euforia y alegría se transformó rápidamente en una verdadera pesadilla (y en el blooper del año) para Jacy Maranhão. El capitán de Coritiba protagonizó una secuencia tan insólita como dolorosa durante el encuentro en el que su equipo terminó venciendo por 2 a 1 a Chapecoense por el Campeonato Brasileño.
Todo comenzó cuando el defensor logró conectar el balón para lo que parecía ser el 2-0 parcial de su equipo. Emocionado por el gol, Jacy tomó la pelota, se la colocó debajo de la camiseta a modo de dedicatoria familiar y salió disparado hacia la tribuna para celebrar con los hinchas. En el fragor del festejo, el capitán saltó las vallas publicitarias sin advertir un pequeño detalle: el acceso al túnel de los vestuarios estaba abierto.
El resultado fue inmediato y generó desesperación. El jugador desapareció literalmente de la vista de todos tras caer al vacío en la fosa.
El VAR y el remate final de una noche para el olvido
Pese al fortísimo impacto, Jacy logró salir del túnel por sus propios medios y continuó su celebración arrodillándose frente a los hinchas. Sin embargo, lo peor estaba por llegar. Mientras los médicos lo atendían por fuertes dolores en la zona lumbar y en el tobillo, el árbitro recibió el llamado desde la cabina tecnológica: había posición adelantada en el inicio de la jugada y el gol quedaba totalmente anulado.
Como si haber caído al vacío por un gol fantasma no fuera suficiente, el cuerpo de Jacy le pasó factura por el golpe. Aunque intentó seguir jugando y salió a disputar el segundo tiempo, apenas duró dos minutos en la cancha. El dolor le impidió continuar y debió ser reemplazado por Rodrigo Moledo.
Tras el encuentro, el parte médico oficial confirmó que el futbolista sufrió un esguince en el tobillo derecho. Fiel al humor brasileño, el propio jugador relató su experiencia horas más tarde: "Cuando salté... ¿sabes cuando sueñas que te caes de un edificio? Fue algo así. Cuando pisé allí, terminé torciéndome el tobillo. Empezó a doler mucho y me limitó la capacidad de cambiar de dirección".
Una anécdota que, afortunadamente para él, terminó con su equipo quedándose con los tres puntos, aunque Jacy seguramente mirará dos veces antes de saltar un cartel en su próximo festejo.