Con una votación de 6 votos contra 3, el máximo tribunal reafirmó que, con excepciones muy limitadas, toda persona nacida en territorio estadounidense adquiere automáticamente la ciudadanía, independientemente de la situación migratoria de sus padres.

Un duro golpe para una de las principales promesas de Trump

La medida impulsada por Trump pretendía negar la ciudadanía automática a los hijos de inmigrantes indocumentados o de personas con visas temporales nacidos en Estados Unidos.

Sin embargo, los jueces concluyeron que esa interpretación contradice la Cláusula de Ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda y la jurisprudencia vigente desde hace décadas.

Qué dijo la Corte

La opinión mayoritaria fue redactada por el presidente del tribunal, John Roberts, quien sostuvo que la ciudadanía por nacimiento constituye un derecho constitucional consolidado.

El fallo contó con el respaldo de Roberts, los tres jueces del sector liberal y dos integrantes del ala conservadora, mientras que Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch votaron en disidencia.

El debate político continúa

Aunque la Corte bloqueó definitivamente la orden ejecutiva, el debate sobre la inmigración y la ciudadanía sigue siendo uno de los principales ejes de la agenda política estadounidense.

Tras conocerse la decisión, dirigentes cercanos a Trump manifestaron que continuarán impulsando cambios por otras vías, mientras especialistas consideran que cualquier modificación de este principio requeriría una reforma constitucional o un cambio de interpretación judicial de enorme magnitud.

Puntos clave

- La Corte Suprema rechazó el intento de Donald Trump de eliminar la ciudadanía por nacimiento.
- El fallo fue aprobado por 6 votos contra 3.
- Se ratificó la vigencia de la Decimocuarta Enmienda.
- La orden ejecutiva buscaba negar la ciudadanía automática a hijos de inmigrantes indocumentados y de residentes temporales.
- El fallo representa uno de los principales reveses judiciales para Trump durante su segundo mandato.

Dato destacado

La ciudadanía por nacimiento rige en Estados Unidos desde la adopción de la Decimocuarta Enmienda en 1868. La decisión de la Corte reafirma una interpretación constitucional con más de 150 años de vigencia, considerada uno de los pilares del sistema jurídico estadounidense.