El precio de los combustibles en Argentina continúa en alza y ya acumula un incremento cercano al 23% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, un fenómeno que impacta directamente en la economía local y el costo de vida.
Según datos publicados por Infobae, el aumento se explica principalmente por la suba internacional del petróleo tras la guerra en Irán, lo que generó un efecto inmediato en los surtidores del país.
Un aumento sostenido
Los relevamientos más recientes muestran que:
- La nafta súper pasó de alrededor de $1.670 en febrero a más de $2.080 en abril
- Esto representa subas superiores al 20% en pocas semanas
- El ajuste se dio incluso con intentos de moderar precios por parte de petroleras
En algunos casos, el incremento alcanzó hasta el 24% dependiendo de la marca y la zona.
El impacto de la guerra
El conflicto en Medio Oriente generó una fuerte suba del precio del crudo a nivel global, lo que repercute directamente en países importadores o con precios atados a referencias internacionales.
Este contexto provoca:
- Mayor presión sobre los combustibles
- Incremento en costos logísticos
- Posible traslado a precios de bienes y servicios
Efecto en la economía cotidiana
En provincias del interior como San Luis, el impacto es aún más fuerte debido a la dependencia del transporte para la actividad económica.
El aumento de la nafta no solo afecta a quienes cargan combustible, sino que se traslada a toda la cadena productiva, desde alimentos hasta servicios.
Un nuevo desafío para la inflación
El encarecimiento de los combustibles se suma a un escenario inflacionario que ya venía tensionado, y plantea nuevos interrogantes sobre la evolución de los precios en los próximos meses.
Mientras el Gobierno busca contener el impacto, la dinámica internacional sigue marcando el ritmo de los surtidores en Argentina.