La movilización reunió a estudiantes, docentes y no docentes en Plaza de Mayo y distintas ciudades del país para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y una actualización presupuestaria.

Desde el Gobierno sostienen que el ajuste fiscal y la política de déficit cero impiden ampliar significativamente las partidas destinadas a educación superior. 

Las declaraciones de Álvarez generaron críticas de sectores universitarios y opositores, que advierten sobre el deterioro del sistema educativo, problemas salariales y dificultades para sostener actividades académicas, becas e investigación.

El conflicto entre las universidades y la administración de Javier Milei continúa creciendo y podría profundizarse en las próximas semanas si no aparecen respuestas concretas.