Ocurrió en Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe. Las cámaras de seguridad registraron el momento exacto en el que un conductor, haciendo gala de una distracción digna de estudio científico, ignoró los ensordecedores bocinazos de la locomotora y terminó de la peor manera.

Una maniobra para el olvido

Hay gente que vive al límite, y después está el protagonista de este video. En una intersección ferroviaria de Villa Gobernador Gálvez, el conductor de un automóvil plateado decidió que las leyes de la física y el sentido común eran, simplemente, sugerencias opcionales.

En las imágenes captadas por las cámaras de seguridad, se puede ver (y sobre todo escuchar) cómo el tren de carga viene anunciando su llegada con bocinazos que se oyeron hasta en las provincias vecinas. Sin embargo, nuestro "héroe" del asfalto no solo no frenó, sino que avanzó con una parsimonia envidiable, como si estuviera paseando por un country un domingo a la tarde.

El impacto: Crónica de un golpe anunciado

Lo que siguió fue lo lógico: el tren, que por razones obvias de masa y velocidad no puede frenar como un monopatín, lo embistió de lleno en la parte lateral trasera, arrastrándolo varios metros.

Si bien parece que el conductor sobrevivió para contar su "hazaña", el vehículo quedó como un acordeón. Lo que genera más indignación (y un poco de risa nerviosa) es que el hombre tuvo tiempo de sobra para ver la mole de metal que se le venía encima, escuchar el ruido ensordecedor y tomar la sabia decisión de apretar el freno. Pero no, él prefirió seguir.

Concientización (aunque parezca obvio)

Más allá de lo desopilante de la situación por la distracción extrema, el hecho vuelve a poner sobre la mesa la importancia de respetar los cruces ferroviarios.

Parece increíble tener que recordarlo en 2026, pero:

  1. El tren siempre tiene la prioridad (porque no puede esquivarte).
  2. Si escuchás una bocina de tren, lo más probable es que sea un tren.
  3. Intentar ganarle a una formación de carga con un auto de calle no suele terminar en victoria.

Ojalá que este video sirva para que, la próxima vez que alguien se acerque a una vía, deje el celular de lado o simplemente use los ojos y los oídos.