🟢 La iniciativa incluye:
🔺 La eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
🔺La implementación de la llamada “Ficha Limpia”.
🔺 Cambios en el financiamiento de los partidos políticos.
Según expresó el mandatario, el objetivo es reducir el gasto público, transparentar la política y modificar reglas que —según su visión— favorecen a las estructuras tradicionales.
FIN DE LAS PASO: MENOS COSTO Y NUEVO ESQUEMA DE INTERNAS
Uno de los puntos principales del proyecto es la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, vigentes desde 2009.
Desde el Gobierno sostienen que estas elecciones implican un gasto millonario para el Estado —en procesos recientes se estimaron costos de decenas de miles de millones de pesos— y que obligan a toda la ciudadanía a participar en internas partidarias.
La propuesta oficial apunta a que cada partido político defina sus candidaturas mediante mecanismos propios, sin intervención estatal.
FICHA LIMPIA: RESTRICCIONES PARA CANDIDATOS CON CONDENAS
El proyecto también incorpora el concepto de Ficha Limpia, una iniciativa que ya fue debatida en el Congreso en años anteriores.
La medida busca impedir que personas con condenas judiciales en segunda instancia por delitos de corrupción puedan postularse a cargos electivos.
Actualmente, la legislación argentina permite candidaturas mientras no exista una condena firme de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, por lo que este cambio endurecería los requisitos de elegibilidad.
CAMBIOS EN EL FINANCIAMIENTO DE LA POLÍTICA
Otro eje clave de la reforma es la modificación del sistema de financiamiento de los partidos políticos y campañas electorales.
De acuerdo con información oficial y antecedentes legislativos:
🔺Se buscaría reducir el aporte estatal directo a las campañas.
🔺Se impulsaría una mayor participación del financiamiento privado, con controles más estrictos.
🔺Se plantean nuevos mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.
Actualmente, el financiamiento electoral en Argentina es mixto, regulado por la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos, que establece límites y controles a los aportes privados y públicos.
En este contexto, la discusión no solo será técnica, sino también profundamente política: se pondrá en juego el modelo de competencia electoral y el equilibrio entre transparencia, representación y costos del sistema democrático.