Lo que en un principio generó pánico y se investigó como una grave amenaza, terminó siendo un insólito malentendido. La Fiscalía confirmó que un policía retirado le entregó balas a una alumna por error al confundirla físicamente con la verdadera destinataria.
De la alarma a la confusión
El pasado 14 de mayo, la sede de la Universidad Católica de Cuyo (UCCuyo) en San Luis fue escenario de una situación que encendió todas las alertas. La noticia de que un hombre le había entregado municiones de arma de fuego a una estudiante dentro del establecimiento generó conmoción inmediata y derivó en un rápido despliegue policial.
Tras tomar conocimiento de los hechos, la Fiscalía de Instrucción N° 4 ordenó preventivamente la demora del sujeto señalado como presunto autor, abriendo una investigación inicial por una posible amenaza. Sin embargo, con el correr de las horas y la recolección de pruebas, la historia dio un giro de 180 grados.
Una entrega equivocada
Para esclarecer el hecho, la Justicia dispuso la realización de entrevistas, un exhaustivo análisis de las cámaras de seguridad y el relevamiento de los servicios de mensajería vinculados a las personas involucradas. El resultado de las pericias determinó que no existió ningún tipo de conducta delictiva ni amenaza.
Según detalló la fiscalía, el hombre demorado resultó ser un policía federal retirado que cuenta con su Credencial de Legítimo Usuario (CLU) de armas de fuego al día. La investigación comprobó que el ex uniformado se acercó a la universidad con el objetivo de entregarle las municiones a la hija de un efectivo policial en actividad, quien era el receptor final y legítimo de las mismas.
El problema radicó en un insólito error humano: el hombre se confundió de estudiante debido al gran parecido físico entre la destinataria real y la joven que, atónita, recibió las balas por equivocación.
En libertad y a la espera de la resolución contravencional
Habiendo comprobado que se trató de un simple pero alarmante malentendido y que no hubo delito penal, la fiscalía ordenó la inmediata liberación del policía retirado.
No obstante, el caso no está completamente cerrado. Las actuaciones fueron remitidas al Juzgado Penal Juvenil y Contravencional de la provincia, que será el encargado de evaluar el expediente y determinar si, a pesar de no ser un delito, el accionar del hombre dentro del predio universitario configura alguna contravención o falta menor.