En un partido totalmente accidentado, el equipo dirigido por Claudio Úbeda perdió 1-0 en Ecuador y quedó contra las cuerdas en el Grupo D.


Un arranque para el olvido

La excursión de Boca Juniors a Guayaquil por la cuarta fecha de la Copa Libertadores 2026 terminó siendo un verdadero dolor de cabeza. En su visita al Estadio Monumental Banco Pichincha, el Xeneize cayó por 1 a 0 frente a Barcelona SC en un encuentro marcado por los contratiempos.


Todo se hizo cuesta arriba desde el comienzo. Antes de llegar a la media hora de juego, el arquero Leandro Brey tuvo que pedir el cambio por una lesión, encendiendo las alarmas en el banco de suplentes. Para colmo de males, apenas unos minutos después, a los 32', Santiago Ascacíbar fue expulsado a instancias del VAR. El volante fue a disputar una pelota y terminó impactando con su pie en la cabeza de Milton Céliz, dejando a su equipo con diez hombres.


Emparejamiento y el golpe letal

Pese a la desventaja numérica, Boca encontró un respiro sobre el cierre de la primera mitad cuando el propio Milton Céliz vio la tarjeta roja directa por propinarle un codazo a Leandro Paredes. Esto emparejó las acciones y dejó a ambos conjuntos con diez jugadores para encarar el complemento.


En la segunda mitad, el trámite se volvió parejo, pero el conjunto ecuatoriano supo golpear en el momento justo. Tras una rápida contra, el argentino Tito Villalba sentenció el 1-0 definitivo que dejó a Boca con las manos vacías.


Panorama complicado

Con esta segunda derrota consecutiva en el certamen, el equipo de Úbeda quedó en una posición muy incómoda. Boca podría cerrar esta jornada cayendo al tercer puesto del Grupo D, lo que lo dejaría transitoriamente fuera de la zona de clasificación a los ansiados octavos de final. Ahora, el Xeneize estará obligado a cambiar el rumbo en las próximas fechas si quiere seguir con vida en el plano internacional.