Cada 8 de mayo se celebra el Día de la Virgen de Luján, considerada la patrona de Argentina, Uruguay y Paraguay. En esta fecha, miles de devotos se reúnen en la Basílica de Luján, a unos 70 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, para rendirle tributo a la Virgen con oraciones, agradecimientos y pedidos.
Su origen se remonta al año 1630, cuando su imagen fue trasladada desde Brasil a la provincia de Buenos Aires. Originalmente, iba destinada a una hacienda en Santiago del Estero pero al llegar al río Luján, la carreta que la transportaba se detuvo inexplicablemente y no pudo seguir avanzando.
Los presentes interpretaron lo sucedido como un deseo divino de que la Virgen debía quedarse en ese lugar. Tiempo después se construyó un templo, que más tarde se convertiría en la actual Basílica de Luján.
Para conmemorar el Día de la Virgen de Nuestra Señora de Luján, la Basílica de Luján comienza la jornada a las 7:30 horas con la oración de Laudes.
Una vez finalizada, se celebra la misa de las 8 y durante el resto del día se harán en los mismos horarios que lo hacen los domingos: 9:30, 11, 13, 15, 17 y 19 horas.
La mañana de este 8 de mayo o en la misa central se consideran los horarios clave para rezarle a la Virgen. Este año, se realizará a las 15 horas y será presidida por el Padre Obispo Jorge Eduardo Scheinig, arzobispo de Mercedes, Luján.
Oración de consagración a la Virgen de Luján
Virgen de Luján, Madre del Pueblo Argentino, hoy nos consagramos a tu corazón maternal. Ponemos en tus manos nuestras vidas sabiendo que serán cuidadas y fortalecidas.
Queremos que nos lleves a Jesús. Regálanos ser presencia de tu hijo para otros. Que hablemos de él sin nombrarlo y callemos cuando es preciso que el gesto remplace la palabra. Que amemos como Jesús amo y hagamos el bien como el mismo nos enseñó. Que seamos para todos instrumentos de paz y de unidad.
Virgen de Lujan, míranos con ese amor único con el que sabes mirar. Nos queremos consagrarnos a ti, para poder vivir, desde hoy y para siempre, la vocación hermosa que nos regalas en este Santuario de ser como el negro Manuel de la Virgen nomás.
Bendita sea tu pureza
Y eternamente lo sea
Pues todo un Dios se recrea
En tan graciosa belleza
A ti, celestial princesa Virgen sagrada María
Te ofrezco en este día Alma, vida y corazón
Mírame con compasión
No me dejes, madre mía.