Una drástica decisión del gobierno bonaerense encendió las alarmas. La interrupción de la asistencia afecta directamente a los sectores más vulnerables de la provincia en un contexto económico crítico.
Un corte abrupto en la asistencia El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quedó en el centro de la polémica tras confirmarse la suspensión de los programas de ayuda alimentaria. La drástica medida impacta de lleno en más de dos millones de bonaerenses que dependían de este respaldo para cubrir sus necesidades básicas diarias.
Fuerte impacto y críticas cruzadas La resolución llega en un momento de altísima sensibilidad económica y social. Desde distintos sectores políticos y organizaciones salieron rápidamente al cruce, advirtiendo sobre las graves consecuencias que este recorte tendrá en las familias de menores recursos del conurbano y el interior provincial. Ahora, toda la atención está puesta en las explicaciones oficiales que justifiquen esta interrupción y en los posibles reclamos que ya comienzan a gestarse.