Tras intensos trabajos, las tareas de reemplazo de la cañería ingresaron en su etapa final. Las autoridades informaron que la normalización del suministro será paulatina para evitar nuevas roturas, priorizando los sectores oeste, norte y céntrico de la ciudad.

Luego de varios días de tareas ininterrumpidas, el sistema de provisión de agua en la ciudad comienza a normalizarse. La reparación del tramo dañado en el acueducto Río Grande entró en su fase decisiva, lo que permitirá un restablecimiento progresivo del servicio en los distintos barrios afectados.

Según detalló el ingeniero civil Juan Francisco López, gerente operativo del ente provincial, el operativo demandó inicialmente el vaciado y secado del conducto para poder reemplazar el segmento comprometido. Tras concluir esa etapa cerca de las 18 horas, se dio inicio al delicado proceso de reapertura del embalse, junto con el llenado y purgado del sistema.

Una recuperación gradual para proteger la red

Desde el organismo enfatizaron que el llenado de las cañerías debe realizarse de manera lenta y estrictamente controlada. Una inyección brusca de agua podría generar nuevas fallas o roturas debido a la presión del aire acumulado en la red. Durante la madrugada de este viernes, comenzaron las maniobras de apertura en puntos estratégicos como Aguada 2 y el anillo sur de Aguada 1, marcando la recuperación del caudal hacia las plantas potabilizadoras.

Fuentes municipales aclararon que la restitución del servicio no será uniforme en toda la ciudad:

  • Zonas Oeste, Norte y Céntrica: Experimentarán una recuperación más rápida y con mayor presión.
  • Zona Sur: Presentará una normalización más lenta debido a los tiempos técnicos y geográficos que demanda el llenado completo de las cañerías en ese sector.

Mientras el sistema termina de estabilizarse, las autoridades reiteraron el pedido de solidaridad a los vecinos, solicitando un uso responsable y racional del agua durante las próximas horas para evitar caídas de presión que retrasen la recuperación de la red.