El importante despliegue de móviles y efectivos de Prefectura Argentina que se realizó el martes en distintos comercios de San Luis posibilitó el desbaratamiento de una organización dedicada a la producción y venta de cigarrillos ilegales. Y puso a San Luis en el centro de la escena en medio de 24 allanamientos que se cumplieron en todo el país, al descubrir que la fábrica clandestina de cigarrillos que funcionaba de manera irregular estaba en la ciudad.

Tal como adelantó ayer El Diario de la República, en San Luis fueron requisadas al menos cuatro propiedades, entre ellas una en el Parque Industrial, dos galpones y una casa en calle 25 de Mayo, en pleno centro capitalino. De acuerdo con la información periodística “los cigarrillos apócrifos eran distribuidos en Mendoza, Entre Ríos, Buenos Aires y San Juan, lo que da cuenta del alcance regional de la organización y su capacidad logística para comercializar el producto en distintos mercados”.

La investigación se inició en la Justicia Federal de Gualeguaychú. Una vez que se identificaron los puntos de venta ilegales “se desplegaron tareas de inteligencia y seguimiento, que permitieron reconstruir el funcionamiento de la estructura”.

La investigación se inició en la Justicia Federal de Gualeguaychú. Una vez que se identificaron los puntos de venta ilegales “se desplegaron tareas de inteligencia y seguimiento, que permitieron reconstruir el funcionamiento de la estructura”.

Los procedimientos en el territorio puntano se llevaron a cabo con la intervención del fiscal Cristian Rachid, que como en otras causas en las que interviene la última fue el megaprocedimiento de Gendarmería Nacional en la Penitenciaria provincial- impide al acceso a la información pública y pone bajo cuatro llaves los detalles de la causa.