La baja de tasas en pesos debilitó el atractivo del carry trade y disparó una nueva corrida hacia el dólar. 

El fenómeno encendió alarmas en el mercado porque el carry trade había sido una de las principales herramientas indirectas para sostener la estabilidad cambiaria y contener la presión sobre el tipo de cambio.


Qué es el carry trade
El carry trade consiste en:
♦️Vender dólares.
♦️Pasarse a pesos.
♦️Aprovechar tasas de interés altas.
♦️Luego volver al dólar obteniendo ganancias financieras.

Mientras el dólar permanecía relativamente estable y las tasas eran elevadas, la estrategia ofrecía rendimientos muy atractivos en moneda dura.

Qué cambió en las últimas semanas
Durante abril y mayo comenzó a cambiar el escenario:
🔶Las tasas en pesos empezaron a bajar.
🔶El rendimiento financiero perdió atractivo.
🔶Creció el temor a una corrección cambiaria.
🔶Muchos inversores comenzaron a dolarizar carteras.

Según datos citados por el Banco Central, la demanda de dólares en el mercado cambiario llegó a USD 1.500 millones en abril, muy por encima de los niveles promedio posteriores a las elecciones legislativas.

El riesgo para el Gobierno
El problema central para el equipo económico es que el carry trade funcionaba como una “aspiradora de pesos”:
♦️Generaba demanda de moneda local.
♦️Ayudaba a contener el dólar.
♦️Facilitaba estabilidad financiera de corto plazo.
Pero cuando los inversores empiezan a salir:
🔥Aumenta la demanda de dólares.
🔥Sube la presión cambiaria.
🔥Se debilita la estabilidad financiera. 

Las reservas y el desafío del BCRA
El Banco Central continúa comprando dólares para reforzar reservas, pero parte importante de esas divisas se utiliza para afrontar pagos de deuda y sostener compromisos financieros. 

Economistas sostienen que el principal desafío del Gobierno será sostener la estabilidad cambiaria cuando:
🔶Caiga la liquidación fuerte del campo.
🔶Disminuya el ingreso de dólares estacionales.
🔶El mercado vuelva a buscar cobertura cambiaria. 

Por ahora el movimiento es gradual, pero en la City ya reconocen que el mercado volvió a mirar al dólar como refugio frente a la incertidumbre económica y cambiaria.