El funcionario no habría asimilado la noticia de su desplazamiento y amagó con atrincherarse al enterarse de su reemplazo por los medios. Trascendió que deslizó una dura advertencia vinculada a una causa por enriquecimiento ilícito.

Un verdadero tembladeral político sacude las entrañas de la administración libertaria. En las últimas horas, trascendió que Manuel Adorni habría protagonizado un escandaloso episodio al enterarse de que sería apartado de su cargo. Lejos de una transición ordenada, la salida del funcionario habría estado enmarcada en una crisis de nervios y amenazas cruzadas.

Según reveló el portal La Política Online (LPO), la reacción de Adorni al enterarse de que ya tenía un reemplazo designado —noticia de la que se habría enterado a través de los medios de comunicación— fue de total negación. "Manuel no logra asimilar lo que está pasando", aseguraron encumbradas fuentes del Gobierno, quienes detallaron que el funcionario saliente amagó incluso con atrincherarse para resistir la medida.

Sin embargo, el dato que mayor preocupación genera en los pasillos del poder es la dura advertencia que habría lanzado en medio de su ataque de furia. De acuerdo a las filtraciones, Adorni deslizó una amenaza directa hacia la cúpula del Gobierno, alertando sobre el peligro de que le "suelten la mano" frente a una causa judicial que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito.

Este apriete interno deja al descubierto la extrema fragilidad de los acuerdos en el círculo íntimo del Gobierno y abre un nuevo frente de conflicto judicial y político de consecuencias aún impredecibles para la gestión.