Con un gol de Thiago Almada en el tiempo de descuento, el Millonario superó 2-1 a Atlético Tucumán por la novena fecha del Torneo Clausura. El equipo conducido por Leonardo Ponzio sumó su tercera victoria consecutiva y logró escalar hasta el quinto puesto de la Zona B, metiéndose en los ansiados puestos de playoffs.

River Plate vivió una tarde a pura emoción y dramatismo en el Monumental José Fierro. Por la novena jornada del Torneo Clausura, el conjunto de Núñez logró un triunfo vital por 2-1 frente a Atlético Tucumán, en un partido que tuvo absolutamente de todo: expulsiones tempraneras, momentos insólitos, un empate que parecía definitivo y un festejo alocado en el último suspiro del encuentro.

El encuentro comenzó favorable para el Millonario. A los 12 minutos de la primera etapa, el panorama se le complicó al "Decano" con la expulsión directa de Franco Nicola, quien vio la tarjeta roja tras una dura patada en el rostro de Lucas Martínez Quarta. Con superioridad numérica, River no tardó en golpear y, a los 21 minutos, Tobías Andrada definió de primera tras una gran asistencia de Gonzalo Montiel para abrir el marcador.

El primer tiempo también dejó una de las imágenes más curiosas del campeonato. Visiblemente enojado, el técnico local Julio César Falcioni ingresó al campo de juego en pleno partido y llegó a frenar el avance de Marcos Acuña, lo que insólitamente terminó en un abrazo y risas entre ambos protagonistas.

Dramatismo en el complemento y explosión final

A pesar de tener un hombre menos, Atlético Tucumán no bajó los brazos y encontró su premio en la recta final. A los 37 minutos del segundo tiempo, tras un tiro de esquina, el paraguayo Clever Ferreira se elevó en el área y anotó el 1-1 que enmudeció a los de Núñez y complicaba sus aspiraciones en la tabla.

Sin embargo, cuando el empate parecía sentenciado, apareció la jerarquía individual. A los 45 minutos de la etapa complementaria, tras una jugada iniciada por Juan Cruz Meza y una serie de rebotes, Thiago Almada sacó un potente remate que selló el 2-1 definitivo y desató el festejo desaforado del DT Leonardo Ponzio. Con este resultado, River hilvanó su tercera victoria al hilo y se afianza en la quinta posición de la Zona B, soñando firme con los playoffs.